La diversidad de tipos de Yoga y sus beneficios: ¡conócelos todos!

El yoga (traducido a nuestra lengua como la unión) es una disciplina psicofísica que tiene miles de años de antigüedad. Se puede afirmar con casi total seguridad que vienen existiendo y desarrollándose por alrededor de 5000 años. En este considerable lapso, ha podido desplegarse en muchas variantes cada una con cualidades particulares que le van mejor a cada tipo diferente de personas según sus características y condiciones físicas.

Pero independientemente de todo, el Yoga tiene unas mismas raíces y una sola y misma finalidad y objetivo. Con la práctica del Yoga se busca alcanzar una vinculación plena y fluida entre el cuerpo y la mente; se busca construir una sólida unidad entre ambos. Tradicionalmente ha sido relacionada con actividades de carácter religioso o místico cuyo origen se ubica en la India como el hinduismo o el budismo.

La práctica del Yoga durante todo el tiempo de su existencia ha estado relacionada con la meditación en la búsqueda de la separación (liberación, en sus términos) del ser humano respecto de la vida material y su unión en o con la divinidad.

En el mundo Occidental comenzó a practicarse como una suerte de moda por allá por la séptima década del siglo pasado. En los años sesenta del siglo XX el mundo prometía grandes cambios con una muy marcada tendencia espiritualista y en ese proceso se fue colando de manera muy natural, el pensamiento filosófico no Occidental. La música, el movimiento hippie fueron sus grandes impulsores y propagadores. Se hablaba entonces de la New Age.

Esta Nueva Era (y como todo) fue evolucionando y la práctica de el yoga fue perdiendo ese contenido espiritual inicial y pasó a ser más una práctica urbana contemporánea cuyos objetivos estaban ahora enrumbados al interés de reducir las tensiones de la vida moderna de las ciudades. De este modo, se fue convirtiendo en un tipo de ejercicio que te ayudaba a ser más productivo en tus actividades laborales; así amplió el espectro de sus posibilidades.

Tipos de Yoga y modalidades

Yoga

A todo lo largo de su historia el Yoga se ha ido diversificando en varias modalidades y cada una cuenta con muchos años de antigüedad; algunas de las más conocidas se originaron alrededor del los siglos XVI y XVII. Inclusive en los tiempos que corren también han sido creadas algunas modalidades que han sido bautizadas, por supuesto, con denominaciones contemporáneas como Power Yoga, Flow Yoga, Yoga Aéreo, etc.

Sin embargo, existen modalidades del Yoga realmente tradicionales que se originaron hace muchísimos años.

El Hatha Yoga

Este tipo de Yoga se considera que es el más antiguo y que representa el estilo clásico que se conoce en el mundo. Su tendencia es hacer un mayor énfasis en las posiciones corporales o asanas y en los ejercicios de respiración profunda o Pranayama. Realmente es una combinación de disposiciones que además de las asanas y la respiración, incluye los llamados Mudras (actitudes), Bandhas (claves energéticas) y Shatkarmas (purificación interna).

El centro de la práctica de esta modalidad está en las posiciones o asanas cuyo propósito es generar una suerte de masaje de los órganos internos de tu cuerpo en procura de un correcto y mejor funcionamiento y con miras al desarrollo de un proceso de curación natural. El vehículo para alcanzar todos sus beneficios, es la meditación. El fin último del Hatha Yoga es despertar todo el potencial implícito en tu energía vital.

Mediante la ejercitación de sus diversas posiciones, por medio del Hatha Yoga consigues flexibilizar y fortalecer tu cuerpo mediante la convergencia de las asanas y los ejercicios de respiración profunda que estimulan el desarrollo de tu energía vital. El Hatha Yoga se trata de equilibrio, revitalización y limpieza de tus chakras. Este estilo es la base de la que se han derivado los subsiguientes etilos o modalidades del Yoga.

Este estilo de Yoga puede ser practicado por cualquier persona independientemente de su condición de flexibilidad. Uno de sus otros objetivos es sencillamente, la relajación.

Ashtanga Yoga

Yoga

 

Es un estilo de yoga que creado hace muchísimo tiempo por el yogi indio Pattahbi pero su popularidad se fue extendiendo en pleno siglo XX. Es una suerte de combinación de diversos estilos de yoga. Su modo de practicarse se basa en ejercicios compuestos por asanas y respiración coordinados con miras a potenciar la relación cuerpo mente. Está considerado como uno de los estilos de yoga más acabados.

Su propósito está dirigido al impulso y desarrollo de tu fuerza tanto corporal como psicológica, de tu capacidad de resistencia y al control de tus emociones. La secuencia de sus posiciones y el manejo de la respiración estimulan tus niveles de concentración y con ello mejoras enormemente tu capacidad de meditación, por esta razón vas adquiriendo con el tiempo una significativa y valiosa claridad mental.

Asimismo contribuye a que consigas un manejo más efectivo y eficiente de tus tensiones cotidianas (estrés) y todo esto se traduce en un mayor bienestar tanto físico como mental. Cualquier tipo de persona puedes practicar este estilo de yoga y aquí puedes incluir a aquellas a las que no les gusta la práctica de ejercicios físicos.

Bikram Yoga

Este estilo de Yoga es un tanto complicado no por la técnica misma sino porque requiere que se practique en salones con una cierta temperatura, usualmente unos 40° C. Puede ser considerado como una variación del Hatha Yoga y se ha institucionalizado como la realización de una secuencia de 26 asanas asociadas igualmente a ejercicios de respiración profunda (Pranayama).

Esta modalidad se vale de los salones calientes porque afirma que en esta condición, los músculos de todo tu cuerpo reciben una mejora estimulación y son más flexibles y dúctiles. La Bikram Yoga es un estilo que solo está autorizado a dirigir un maestro que haya recibido la enseñanza directamente de su creador y cuente con su aprobación. El conocimiento de este estilo exige un trabajo de entrenamiento concentrado de nueve semanas de duración.

La duración de cada clase de Bikram Yoga debe prolongarse por 90 minutos y la secuencia de posiciones debe ser cumplida de manera sistemática y rigurosa. Cualquier persona puede ser un practicante de esta modalidad del yoga pero no es recomendable para personas que sufran de la tensión puesto que la elevada temperatura de la sala, pudiera afectarles negativamente.

Kundalini Yoga

Este estilo de Yoga tiene un fundamento metafísico que afirma que en el mundo existe una fuerza inmaterial (Kundalini) que puede ser estimulada mediante ejercicios de tipo físico, mental y espiritual. Se ha desarrollado como una especie de mezcla o combinación de diversos estilos del yoga como el raya yoga, nada yoga, shakti yoga y otros estilos. Su propósito es el desarrollo de las fuentes de energía interiores a cada persona.

A este desarrollo de las fuentes de energía personal se le suele denominar despertar el Kundalini, la fuerza pránica y se le sitúa en un específico lugar del cuerpo: la columna vertebral. Al igual que otros estilos de yoga, el Kundalini yoga se practica combinando muchos elementos como los inciensos y las velas, los cantos, y la pronunciación de mantras que estimulan la concentración de las personas.

Por supuesto, también cuenta con sus asanas y ejercicios de respiración profunda (pranayama) siempre practicado en conjunto con mudras, bandas y procura como todos los otros estilos u escuelas conducir tus chakras al equilibrio energético para evitar enfermedades, alcanzar la paz espiritual, y anular o eliminar padecimientos emocionales (espirituales). Su meta, alcanzar una genuina felicidad.

Vinyasa yoga

Vinyasa se puede traducir como la unificación entre la respiración y el movimiento. Como en muchos otros estilos del yoga, le Vinyasa Yoga desarrolla su práctica a través de la combinación de movimientos, asanas y ejercicios de respiración profunda (pranayama). El proceso implica inhalaciones profundas, la retención del aire y su exhalación en perfecta armonía con los ejercicios físicos de movimiento y asanas.

Su modo de llevarse a efecto, consiste en hacer toda una serie de movimientos físicos tratando de mantener un ritmo fluido y constante. Su punto esencial se encuentra en la perfecta combinación entre los movimientos que realizas y la respiración.

Nāda yoga

El Nāda Yoga es un estilo de toga bastante peculiar, se fundamenta en el uso del sonido y las vibraciones que lo causan como vehículo para conducirte a tu interior más profundo. Se apoya además en pensamientos metafísicos y filosóficos que le reconocen un gran poder al sonido y afirma que todo el universo es vibraciones y a estas vibraciones las denominan precisamente Nāda.